Semanario obrero

SEMANARIO OBRERO AGOSTO 12 - 2018

En los últimos días hemos observado a ECOPETROL a través de sus funcionarios de “gestión social”, afanosamente tratando de visitar nuestras comunidades con el ánimo de “socializar”, lo que más parece una notificación; la decisión de la empresa de acogerse al sistema público de empleo, aduciendo que esta decisión hace parte de su política de responsabilidad social empresarial-RSE-.

Soportando su decisión en la supuesta falta de transparencia que se presenta en las regiones a nivel local para efectuar las contrataciones del personal y con el ánimo según ellos de garantizar la igualdad de condiciones para todos a la hora de aspirar a una vacante en las empresas contratistas.

Para lograr su propósito han hecho uso de diversas tácticas tratando de confundir a los desprevenidos, deslegitimando el papel de las organizaciones creadas en las comunidades para su representación, convenciendo a las autoridades civiles y órganos democráticos como los concejos municipales de las bondades de esta decisión, acusando actos reiterativos de corrupción, generando falsas expectativas en la población sobre supuestas oportunidades para todos y todas, prometiendo capacitaciones a diestra y siniestra que en años no hemos visto en nuestras localidades, mintiendo sobre la verdadera naturaleza de esta determinación y ocultando los verdaderos propósitos que persigue el gobierno al tratar de arrancarle la autonomía a las comunidades organizadas; no solo en las areas de influencia petrolera sino en todas aquellas donde son desarrollados los mega proyectos.

Para nadie es un secreto que en el país y especialmente en nuestra región del magdalena medio, se desarrollan y desarrollaran grandes obras que demandan gran cantidad de trabajadores;  entre ellas se encuentran hidrosogamoso, desarrollo de campos maduros de ECOPETROL, descubrimiento de nuevos campos petroleros, expansión y modernización de la refinería, instalación de la refinería de biodiesel, expansión de los monocultivos de palma de aceite y caucho, aeropuerto internacional de carga en sabana de torres, minas de carbón a cielo abierto en el Carmen de chucuri y cimitarra, construcción del ferrocarril del carare, el puerto multimodal en barranca sobre el rio magdalena, la ruta del sol (doble calzada vía panamericana), entre otras que impactaran directamente a nuestra comunidades de manera contundente.

Lo anterior alerta a los dueños de los grandes capitales, las empresas  y al gobierno como su protector; sobre la grave inconveniencia de seguir “sometidos” a la incómoda  obligación de socializar de manera directa con las comunidades organizadas la ejecución de estas jugosas inversiones y lo mas engorroso para ellos, tener que acatar los modelos organizativos que tenemos las comunidades para proveer la mano de obra requerida por las empresas. Esta situación los ha impulsado a tomar la decisión de crear las oficinas de intermediación laboral del SENA, en los diferentes municipios y localidades, donde a lo sumo operara uno o dos funcionarios; con el único objetivo de recepcionar las inscripciones locales para incluirlas en la gran bolsa virtual del servicio público de Empleo del SENA  a nivel nacional.

Eso es lo que no nos ha dicho ECOPETROL, es claro que el SPE-SENA realiza la intermediación laboral publica de manera indiscriminada, es decir todos los colombianos pueden participar en igualdad de condiciones y la selección obedece a el perfil o perfiles establecidos por los contratistas, además de las exigencias de las famosas competencias; así lo admitió  ECOPETROL, en su directriz corporativa oficial en la pagina IRIS INTRANET.ECOPETROL.S.A. Lo anterior significa que nuestra mano de obra regional será desplazada por la proveniente de otras regiones del país, que si han contado con las posibilidades del SENA pero para la “capacitación”, así como otras alternativas de formación técnica y que no tienen el sentido de pertenencia por nuestro entorno, cultura, idiosincrasia y recursos naturales.

Queda claro entonces las verdaderas intenciones de esta decisión, solo quieren arrebatar la autonomía histórica de nuestras comunidades de influir sobre el desarrollo de nuestros pueblos, de exigir a las empresas inversiones sociales directas, proveer la mano de obra local requerida, exigir el consumo de los bienes y servicios, así como el respeto por lo nuestro.
 
Por todo lo anterior las comunidades organizadas del magdalena medio exigimos a ECOPETROL, desistir de la implementación de la intermediación laboral en las regiones a través del SENA, queremos al SENA en nuestros pueblos, pero para la capacitación tal y como lo hemos anhelado hace muchos años.

Rechazamos las justificaciones infundadas de ECOPETROL, sobre la supuesta corrupción que campea en nuestras organizaciones, si existiese somos las comunidades las llamadas a corregirlo; no entendemos entonces en ese caso como aun funciona en el país el congreso de la república, el DAS, el ejército nacional, la policía, empresas del estado, partidos políticos, ministerios, gobernaciones, alcaldías, concejos municipales, entre otros donde han sido evidentes  y de conocimiento público gravísimos actos de corrupción, que han involucrado a importantes personajes y no por eso las instituciones u organizaciones han sido aniquiladas y sus funciones arrebatadas.

Apelamos a nuestra legalidad y legitimidad para llamar a la unidad y solidaridad a todas y todos los habitantes de nuestra región, para que defendamos nuestra autonomía de las pretensiones oscuras de los grandes capitales que hoy disfrutan de las riquezas de nuestro suelo.

Apoyamos y nos solidarizamos con la lucha que adelantan las comunidades hermanas del Huila y Norte de Santander  por la defensa de nuestra autonomía como comunidades impactadas por la explotación petrolera.

COMUNIDADES ORGANIZADAS DEL MAGDALENA MEDIO.
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