ADEM denunció que el Meta está ad portas de una crisis educativa, porque por falta de inversión en infraestructura para los colegios y la improvisación en la imposición de la jornada única.


De acuerdo con Luis Cardenio Escobar, directivo de ADEM, para la primera situación, hay instituciones educativas  que durante hasta 50 años de existencia no les han realizado ningún tipo de mantenimiento. Por eso, a la fecha, las estructuras están a punto de colapsar. Aunado a otras que carecen del servicio de aseo general, celadores y conductores para el transporte.

En la mañana del lunes, los estudiantes del colegio Francisco Arango, en Villavicencio, bloquearon las vías aledañas a la institución. Desde el 2014 se viene construyendo una nueva sede, pero las obras no avanzan. Los alumnos permanecían hacinados en una bodega y en instalaciones tapadas con carpas.

Como las bodegas las ocuparon con elementos para los cuales fueron creadas, enviaron a los estudiantes a recibir clases a un polideportivo. Ahora los estudiantes de 15 grupos se encuentran amontonados.

“Salieron a exigirle al alcalde la construcción inmediata del nuevo colegio y soluciones definitivas a las condiciones en las que están recibiendo actualmente las clases”, manifestó Escobar.

El departamento no escapa. “Estuvimos en el municipio de San Martín, atendiendo una asamblea general de los docentes. Ellos están haciendo la denuncia donde el rector está pretendiendo aumentar la jornada a 6 horas y media para todos los docentes. Pretende implementar 24 periodos de clase, lo que conllevaría a que por cada 11 docentes sobre un maestro”, añadió el dirigente de ADEM.

La mal llamada jornada única está acabando también con las jornadas de la tarde y de la noche en varios colegios del Meta.

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