La administración de Ecopetrol ha manifestado que varios campos menores del país “son muy costosos” para operarlos directamente. Ha decidido entregar a Campo Río Zulia y todo apunta a que también quieren entregar campo Tibú.


Se excusa, nuevamente, en los bajos precios actuales del crudo para tomar tan equivocada decisión. La administración se niega desde hace mucho tiempo a escuchar a la Unión Sindical Obrera.

“En el campo Río Zulia estamos a un kilómetro y medio del oleoducto Caño Limón Coveñas y no han querido construir ese tramo de tubería en cuatro pulgadas. El oleoducto está sobredimensionado, porque se estimó que era para 250 mil barriles y hoy se trasportan 80 mil barriles. Perfectamente, los 500 a 700 barriles que son el potencial de Río Zulia se estuvieran bombeando a través de este oleoducto nuevo. Nos ahorraríamos cerca de 8 dólares por barril”, manifestó Alexander Puerto, presidente de la USO Tibú.

En Tibú reducirán la nómina de 90 trabajadores a solo 50; dejarán 25 convencionales y un directivo por cada convencional. En campo Río Zulia había 32 puestos, 12 de ellos directos y el resto prestan apoyo en labores como mantenimiento o vigilancia.

Estos cambios han causado traumas, además que afectarían la operación, porque muchos de esos trabajadores serán trasladados. A algunos ya les han entregado cartas para pasarlos a Castilla. Muchos de ellos no quieren ser reubicados; es una decisión unilateral y arbitraria por parte de la empresa. De hecho, sustentan que son decisiones avaladas por la alta administración de Ecopetrol y que no “están dispuestos a perder más dólares”.

El presidente de la USO Tibú hace ver que “esos bajonazos no son eternos, ya se sabe que los estamos superando. Es una decisión apresurada de la administración, que está afectando sicosocialmente a los trabajadores. Los administradores generalmente viven en las grandes ciudades y se desplazan a los campos, pero nosotros los trabajadores vivimos aquí y nuestro salario no es un gran ingreso”.