A raíz de una malinterpretación de circunstancias, la comunidad de Orito Putumayo se está enfrentando a la USO. El contexto interno está en la empresa PMA, y del mismo Ecopetrol, al no definir situaciones laborales concretas sino exponer la estabilidad laboral.

El tema es complejo. Ante la falta de trabajo en la región, las comunidades piden contratación de la mano de obra local. Para abarcar mayor cantidad de personal proponen una rotación de contratos.

Julían Buchely, directivo de la USO Orito, argumenta que “no es viable, porque el hecho de cambiar el personal cada dos meses nos generaría un problema laboral. A Ecopetrol tampoco le interesa que haya esa discontinuidad en el trabajo. La gente de la comunidad no entiende y han hecho amenazas contra la integridad de los compañeros Manuel Coronado y José Erazo, que han estado liderando este proceso acá”.

La subdirectiva ya ha sostenido una reunión con el Alcalde y el Concejo local, buscando el apoyo y el entendimiento. “El derecho al trabajo no significaba sacar un montón y meter un montón. Aquí debe haber políticas de Estado”, añade Buchely.

José Erazo, presidente de la Subdirectiva, es tajante al resumir que la USO “no se va a sentar a la mesa a hablar de rotación. El único acuerdo que puede llegar esta organización sindical es que nos sentemos y a las fuerzas vivas del municipio le hablemos de fuentes de trabajo, pero no podemos hablar de quitarles el trabajo a unos para dárselo a otros”.