La Coordinadora Sindical Distrital sostuvo una reunión en la tarde del martes, donde se determinó cómo se definirían las vocerías frente la negociación que está planteando el alcalde mayor. Se esperaba la instalación de la mesa el día miércoles, pero Peñalosa salió con una mala sorpresa.


“Si bien es cierto, la convocatoria hablaba del pliego político y social que se había radicado en la alcaldía, cuando llegamos al escenario, ellos cambiaron las reglas de juego. Manifestaron que solamente lo iban a hacer de acuerdo a la Ley 160, es decir, solamente discutirían los temas laborales con los sindicatos del Distrito que habían presentado pliegos independientes. Manifestamos que no estábamos de acuerdo. Y, finalmente, dijeron que no, porque la ley no lo permitía”, informó Gregorio Mejía, directivo de la USO Bogotá.

La Coordinadora expuso situaciones similares en empresas nacionales y multinacionales, donde comunidades y sindicatos discutían sus pliegos conjuntamente. De hecho,  el gobierno nacional lo ha aceptado. Por ejemplo, la reciente negociación que se hizo en Córdoba con la empresa Canacol, mediante un pliego único entre sindicatos y comunidades, que debatieron con el Ministerio y la empresa.

La administración distrital, a través de la Secretaría General, aseguró que en el transcurso del miércoles darían una fecha para discutir el pliego social. Su clara intención es separar las mesas. De hecho, ya hay discusiones en mesas divididas, como la de educación.

“Manifestamos y fuimos enfáticos en que era en cabeza del alcalde mayor que debíamos desarrollar esta discusión. Podíamos hacerlo en dos vías: una, en el marco de la negociación normal que ellos nos plantearan; o la otra, que la fuerza de los hechos y de las movilizaciones que iniciaran a partir del 17 de marzo, los llevaran a sentarse en medio de un panorama social mucho más agitado”, puntualizó Mejía.

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