Se registra desde junio pasado una baja en el precio del petróleo a nivel mundial. Sin embargo, esto no se ve reflejado en el precio de los combustibles colombianos. “El hecho de cobrar un sobreprecio en el combustible por encima de la fórmula establecida es ilegal”.


Así lo sostuvo Fredy Pulecio, directivo de la USO nacional. Él contó que en el 2008 el precio mundial cayó de 150 a 50 dólares y Colombia fue el único país donde la gasolina no bajó. El Dr. Efraín Olarte demandó esta subversión. Los jueces le respondieron en primera y en segunda instancia diciendo que era un acto ilegal, cometido de buena fe, por lo cual no pasaba nada. “Pero es un acto ilegal, y no dicho por la Unión Sindical Obrera sino por jueces de Cundinamarca”.

El precio del petróleo lleva seis meses en picada y parece que seguirá disminuyendo por muchos factores. En resumen, Estados Unidos, principal demandante del crudo mundial, debido al uso del fracking ha subido su nivel de producción. Por ende, ha descendido su demanda externa.

Para mayor competitividad, especialmente en el segundo mercado que es Europa, muchos países productores han bajado el costo del barril. Especialmente porque Estados Unidos ahora podría convertirse en exportador. Obviamente, este efecto dominó terminará afectando las finanzas de un país como Colombia con una inexistente política económica exterior.

Es más, los colombianos podrían terminar pagando sobrecostos por los combustibles. La fórmula de establecimiento de precios en el país tiene un porcentaje para el productor, que sería Ecopetrol, otro en impuestos para los municipios, para las mayoristas, en fin, lo cual hace que se eleve el precio interno sustancialmente aunque la base sea el precio mundial de crudo.

Si las finanzas del país, que depende de la renta petrolera, ven descender mucho sus ingresos por este medio, los políticos colombianos, que no conocen otra forma de equilibrar finanzas, podrían agregar impuestos para llenar este déficit. Ya se habla de vender los campos productores a multinacionales para cubrir el hueco.

Pulecio es tajante al afirmar que la USO luchará por que el bajonazo mundial se sienta en Colombia. “Vamos a dar una pelea fuerte en este sentido. El gobierno mantiene precios altos artificialmente para favorecer a las multinacionales como Pacific Rubiales”, que construye actualmente un puerto terminal en Cartagena.

Lo real es que en la época de ‘vacas gordas’ no hubo reinversión de parte del gobierno. De hecho, se aduce que unos 600 billones de pesos se han dejado de percibir por las gabelas que se les conceden a las multinacionales que se llevan el crudo del país. Si se estima que la paz costaría unos187 billones de pesos se pueden sacar cuentas.

El directivo de la USO pone a Ecuador como ejemplo de lo que Colombia debería hacer. Es un país más pequeño que el nuestro y con menos recursos energéticos, pero ha avanzado a pasos agigantados sobre la base de la renta petrolera. En contraste, Colombia les cobra a sus ciudadanos lo que le regala a las multinacionales.