{image}http://www.eldia.co/images/stories/310810/005.jpg{/image}Las mujer siempre se ha caracterizado por ser una actora importante y determinante en el impulso y desarrollo de procesos democráticos, acciones reivindicativas, en las luchas políticas, de defensa y reclamo de los derechos humanos en la historia de la humanidad y de la clase obrera mundial al igual que en los movimientos de masas de la región, tan beligerantes en la lucha por la transformación de la sociedad. Es necesario recordar a tantas mujeres defensoras de los derechos de la clase trabajadora y de las mujeres en general, y activistas sociales que ayudaron a organizar las huelgas petroleras.

Así muchas mujeres han sido aliadas de los procesos obreros, sociales, políticos y revolucionarios, aunque no sean vistas representando públicamente al pueblo, voceando los grandes discursos o tomando las decisiones de un grupo, ellas mantienen viva la fuerza de quienes van en la vanguardia, ellas preparan los alimentos, atienden los vestidos de los trabajadores y lideres, cuidan sus hijos, conservan los hogares para que ellos salgan a luchar, otras llevan las banderas, las pancartas, organizan la olla comunitaria, entregan las chapolas, llevan el refresco, etc. Desde los lugares y espacios privados se encuentran personas que respaldan y contribuyen para que una lucha exista. Sin embargo esas mujeres muchas veces no son involucradas en las decisiones de dichos escenarios y siguen siendo relegadas a los espacios privados, sin advertir de su interés por conocer y acercarse más a los espacios públicos.

Los procesos políticos, sociales y sindicales alrededor del sector petrolero y energético en general han sido caracterizados como espacios meramente masculinos. Estas organizaciones sindicales han tenido un predominio del 95% de representación masculina en los cargos de decisión al igual que en las actividades educativas o de formación sindical y política en las cuales su participación llega a ser un 5% en el mejor de los casos. Las escasas mujeres en estos espacios han desarrollado roles de secretaría, actas, logística, comunicación, etc.

Sin embargo podemos distinguir dos formas de participación de las mujeres en la lucha sindical. Una es la formación de comités de apoyo a luchas sindicales(generalmente por esposas, hermanas e hijas de trabajadores involucrados en luchas sindicales), la otra es como activistas y dirigentes sindicales. Muchas veces el primer momento de participación de las mujeres trabajadoras en América Latina no fueron directamente los sindicatos, sino los comités de apoyo a la lucha sindical. Por lo general estos comités son fenómenos coyunturales que desaparecen con la finalización de la lucha, sea por la represión o porque las demandas se cumplieron.

Se hace necesario que las mujeres comprendan el carácter, los espacios y propósitos de la lucha de los trabajadores y trabajadoras petroleras y por ende se sientan convocadas a ser partícipes de dicha lucha. De igual manera que apropien como suya la lucha por mejores condiciones laborales para la mano de obra local y por la nacionalización de los recursos energéticos.

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