El Sindicato de Fertilizantes Colombianos S.A. Barrancabermeja denunció la grave situación por la que atraviesa esta empresa. Busca detener la masacre laboral de 70 trabajadores, con contratos a término fijo y con fuero convencional, violando todos los procedimientos legales.

Víctor Manuel Moncada Palomino, directivo de Sintraferticol, expuso la delicada problemática. Ferticol es una empresa de la industria petroquímica, en la rama de producción de abonos nitrogenados para el país. Su razón social es producir y comercializar abonos, tiene como materia prima el gas natural. Ecopetrol es su principal accionista, por lo cual, es pública.
Fue intervenida por la Superintendencia de Sociedades mediante un acuerdo de reestructuración Ley 500 de 2006, para buscar alternativas de solución a la difícil situación que ha venido teniendo desde ese momento y que hoy está más crítica.

Efectivamente, aunque las administraciones no habían sabido sobrellevar la problemática, llegó a un punto de equilibrio. Pero todo se agravó con la posesión de Didier Tavera en el departamento. En estos momentos, la administración en manos del gerente Elkin de Jesús Doria Sánchez, quien ocupaba el cargo de jurídico, la mantiene en un abandono total derivado de la política de la gobernación de Santander.

“La empresa se encuentra totalmente abandonada con una parálisis de 18 meses en su sistema operativo, no se produce nada, no tiene ingresos, los pasivos se han aumentado considerablemente”, indicó Moncada Palomino.

La parálisis se debe a una falla técnica que es responsabilidad de la administración, más exactamente de la dirección financiera, porque no pagó a tiempo las cuotas del gas y el suministro fue suspendido. La parada intempestiva en este tipo de equipos ocasionó daños graves que aún no se superan.

Adicionalmente, dice el dirigente de Sintraferticol, “la parte administrativa y su grupo gerencial sacaron todo el sistema de información, de informática, equipos y se fueron a gestionar en casas de familia, en restaurantes de hoteles, en centros comerciales, en parques; desde ahí venían gerenciando la empresa”.

Ante el total abandono, ladrones ingresaron las instalaciones y se robaron aproximadamente 90 toneladas de cable, que correspondían al sistema eléctrico, por lo cual, tampoco hay energía. No hubo intención por parte de la gobernación en autorizar ningún tipo de vigilancia.

A los trabajadores les deben 18 meses de salarios, seguridad social y ARL. Todos los aportes que se les descuentan por diferentes conceptos como salud, pensión, deducciones sindicales, embargos familiares, los aportes de cooperativas, las reliquidaciones de los pensionados, cuando llegan a la administración a esos recursos les dan otro destino diferente.

La organización sindical aduce una condición crítica, que consideran como humanitaria, porque ya casi cumplen un año sin salarios. Es tan extrema que algunos trabajadores han tenido que salir de sus pertenencias, como neveras o enseres domésticas, también han enfrentado desalojos. Muchos padres de familia no han podido continuar con el pago de los estudios de sus hijos.

Víctor Manuel Moncada Palomino aduce que ya no tienen dónde acudir, pues todas las instancias jurídicas terminarán en archivo, por orden de Tavera. “El gobernador de Santander tiene manipulados los entes de control y ninguna de las demandas, ni tutelas, ni nada que se instaure en los organismos regionales da resultados. La empresa la tienen en el acabose porque hay unos objetivos particulares con los negocios importantes de Ferticol”.

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